Reseña histórica
Fecha de fundación
Fiesta patronal
La comunidad de Nuestra Señora de la Esperanza nació a partir de los primeros vecinos del Barrio Nuestro Futuro. Sus comienzos se remontan aproximadamente al año 1995, cuando un grupo de familias comenzó a reunirse para celebrar la fe, aunque la misa se realizaba de manera esporádica y aún no existía una presencia pastoral estable.
El deseo de aquellos pioneros era construir y ver crecer un barrio mejor. En una zona que atravesó y continúa atravesando distintas dificultades, entre ellas las inundaciones, la esperanza se convirtió en un signo profundamente ligado a la identidad comunitaria; por este motivo, se eligió el nombre de Nuestra Señora de la Esperanza.
Hacia fines de 1997, un grupo de jóvenes del Movimiento Eucarístico Juvenil (M.E.J.) comenzó a realizar labores de apoyo en el barrio. Visitaban a los niños, organizaban juegos y cantos, y compartían con ellos lo que lograban reunir mediante sus propios esfuerzos. Ese mismo año prepararon un pesebre viviente, y las madres solicitaron que los chicos pudieran recibir catequesis.
A partir de entonces, y durante unos dos años, los jóvenes contaron con la guía de una Hermana Sierva del Sagrado Corazón y comenzaron a brindar catequesis los domingos. Esta labor sostenida fue consolidando a la comunidad.
Una vez delimitadas las jurisdicciones, la zona quedó bajo la responsabilidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz, que asumió progresivamente la atención pastoral y formativa del lugar.
A comienzos del año 2000 se realizó una misión por los hogares y se abrió la inscripción para la catequesis. Las primeras instalaciones fueron levantadas con el esfuerzo y la mano de obra de los propios padres.
Posteriormente, la comunidad desarrolló diversas acciones de servicio social. En 2002, a través del FOPAR, se recibió asistencia alimentaria e insumos para poner en funcionamiento un comedor, además de materiales para la construcción de un salón multiuso destinado tanto al comedor como a las actividades de la capilla.
Con el paso de los años, la comunidad continuó fortaleciendo su vida pastoral, centrada especialmente en la formación y contención de niños, jóvenes y familias.
La fiesta patronal se celebra cada 18 de diciembre, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Esperanza, contando con el acompañamiento de las Hermanas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Padres de la Casa Sagrado Corazón (Pobres Siervos de la Divina Providencia).